Iglesia pide afirmar la paz y la unión como hermanos
Sucre/CORREO DEL SUR
El pueblo cristiano está lleno de júbilo, fe y esperanza por la resurrección del Salvador. La Iglesia Católica pide a la sociedad mantener la paz y la unión entre todos como hermanos y someterse a la voluntad de Cristo.
Ayer, en Domingo de Pascua, la Catedral de Sucre congregó a centenares de cristianos que fueron a compartir la Buena Nueva del triunfo de la vida sobre la muerte, con un espíritu renovado.
El Arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Pérez, en la celebración de la eucaristía, manifestó “¡Felices Pascuas de Resurrección! Que el Señor nos dé esa fuerza del resucitado para seguir caminando firmes en la fe del Cristo resucitado”.
Por su parte, el pueblo católico renovó su decisión de seguir a Jesucristo renunciando a Satanás padre y príncipe del pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios. Los hombres y mujeres también manifestaron públicamente su creencia en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo.
También, los feligreses junto al Pastor de la iglesia chuquisaqueña, oraron juntos por los servidores de la iglesia, por los santos y por los gobernadores del país para que trabajen por la dignidad, la libertad y para que logren mejores condiciones de vida para todos los ciudadanos.
Además, los problemas de confrontación y desencuentro que originan los políticos del país no estuvieron al margen, y los cristianos que asistieron a la celebración de la Pascua de Resurrección, rogaron para que exista diálogo, respeto y desarme espiritual. Así, las personas podrán mirarse a los ojos y hablar como hermanos, buscando juntos la solución de los problemas del país y dejando atrás las actitudes intransigentes, se escuchó.
Para los feligreses, la Pascua es la más importante de las fiestas cristianas. Un domingo antes de Pascua, según los relatos de la Biblia, Jesús llega a Jerusalén para celebrar esta fiesta con sus discípulos. Al arribar es recibido como el Mesías, el enviado de Dios, lo que en el mundo católico se conoce como Domingo de Ramos; pero a la semana es condenado a muerte y crucificado. Así se consuma la redención del pecado y la victoria sobre la muerte.
A partir del Jueves Santo los cristianos se acogieron a momentos intensos de reflexión y oración para acompañar a Jesús en Pasión, Muerte y Resurrección, una serie de actos que concluyeron ayer, Domingo de Pascua.